¿POR QUÉ NACEMOS?

Late Chocó es una iniciativa que nace de la necesidad de generar valor agregado al cacao producido ancestralmente por comunidades negras víctimas del conflicto armado y afectadas por actividades de minería ilegal en territorios étnicos productivos del departamento del Chocó. Con miras a acceder a mercados especializados.

¿POR QUÉ LATE CHOCÓ?

Nuestra marca hace referencia a la actividad humana mas común e importante que normalmente pasa desapercibida para nosotros:

¡el latido!

Más que el concepto de dulce, nos mueve el concepto de hacer latir al Chocó con pequeñas acciones que mejoren las condiciones de vida de nuestro conciudadanos. Nos mueve decirle al país y al mundo que: «el Chocó Late». Late porque a alguien se le ocurrió darle valor a algo que otros hacían, late porque hay esperanza.
Amamos, y nos mueve hacer acciones que hagan latir el corazón de nuestras comunidades olvidadas por el desarrollo capitalista y añorado por sus nativos que anhelan crecer de manera sostenible.

¿CÓMO IMPACTAMOS EN EL TERRITORIO?

En el marco de nuestra actividad misional identificamos que los agricultores desconocían las técnicas adecuadas de cultivos que le permitieran ser competitivos. Con nuestros conocimientos y las ganas de salir adelante de los productores mejoramos las plantaciones existentes, a través de podas de rehabilitación y las hicimos más productivas.
Sin cuestionar sus métodos pero con la convicción de que había que mejorar, desafiamos el principal obstáculo de los cacaoteros locales: los más de 9.000 milímetros cúbicos de lluvia, en su gran mayoría en épocas de cosecha, coincide con el crudo invierno chocoano.
Construimos cajones fermentadores comunitarios para fermentar el cacao, mejorando así, su sabor y aroma. Las marquesinas comunitarias, les permiten hacer otras actividades mientras el cacao seca.

¿CÓMO COMPRAMOS?

Dinamizamos el proceso de compra y lo hicimos más justo. Les ayudamos a crear su asociación la cual es gerenciada por los mismos agricultores. Con nuestro acompañamiento se hacen recolecciones comunitarias y vigilamos la cadena de valor de la almendra, lo cual permitió incrementar el precio que antes recibían por kilo.

LE APOSTAMOS A HACERLO SOSTENIBLE

No cabe duda que la educación es la única manera de que una comunidad genere procesos de desarrollo sostenibles en el tiempo. Por ello en el 2011 rehabilitamos un predio devastado por minería y creamos una granja de fomento cacaotero con el objetivo de transferir conocimientos y nuevas tecnologías de producción con el modelo de granjas integrales coherentes con la cultura productiva del territorio.
Lo anterior permitió llevar asistencia técnica y extensión rural a pequeños productores de manera gratuita y efectiva, como parte de nuestro aporte al mejoramiento de sus condiciones de vida.